Consejos para elegir el color de la habitación para un adolescente


Tu hijx está en la fase de transición entre la infancia y la adolescencia. Sus gustos, sus intereses, incluso su forma de ser están cambiando... y con ellos, también sus necesidades. Es por esto, que hoy trataré de orientaros con algunos consejos básicos, para adaptar su dormitorio a estas nuevas necesidades.



Porque no olvidemos que su habitación es el área singular en el que más tiempo pasarán, cuando estén en casa. Sobre todo a estas edades, en las que quieren disponer de un espacio propio mucho más personal y privado.


De los colores suaves a los colores fuertes


Venimos de una época en la que todo es bonito, todo es felicidad porque todo es fácil, y pasamos a otra en la que las cosas comienzan a complicarse: Debemos asumir nuestras propias responsabilidades, definir qué queremos hacer en el futuro, tomar decisiones al respecto y forjarnos un carácter y personalidad propias que nos ayuden a adaptarnos a esta nueva situación.



Es una búsqueda constante de referencias en las que identificarse, entre las que también se encuentran los colores. Y en este periodo de su vida, sentirá especial atracción por aquellos colores que transmitan mejor cómo se siente. Lo más habitual es que se decanten por colores fuertes, con una personalidad muy marcada. Es la hora de los rojos, azules eléctricos y otros colores definidos, aunque no necesariamente agresivos: como los marrones, morados... e incluso el blanco y el negro, dependiendo de cual sea su estado de ánimo en esta nueva etapa.


Los colores fuertes en la habitación juvenil


Lo normal es que únicamente utilicemos una de las paredes del dormitorio para pintar sobre ella con un color fuerte y el resto lo pintemos en una tonalidad más suave y/o neutra. Hay que tener en cuenta que es una época en la que pueden sufrir constantes cambios de humor y es mejor utilizar colores con tonalidades fuertes de rojo, naranja o azul en la pared que no estén enfrentada a la cama o a la mesa de estudio, para evitar alteraciones.



En cuanto a los muebles juveniles, lo mejor es optar por introducir este color en pequeños detalles, como los tiradores y/o algún cajón. Siempre en aquellos elementos de menor tamaño.

Colores definidos pero suaves para su habitación


Si optamos por colores como los morados y violetas, o sus tonalidades como el berenjena, el lila, mora... u otros de carácter fuerte pero moderado: verdes pistacho o musgo, azules turquesa o aguados... tendremos mucha más libertadad a la hora de aplicarlos.

Podemos optar, en este caso, por pintar una de las paredes en uno de estos colores fuertes, y el resto en una de sus tonalidades.



Lo mismo ocurre con los muebles, en los que podemos optar por incluir detalles más grandes en los que aplicarlos, como puertas de armarios, cajones contenedores, tapas de mesa estudio, etc...



Algunos de estos colores fuertes son apropiados incluso para pintar toda la habitación con él. Aunque no suele ser lo habitual, a menos que dispongamos de una abundante fuente de entrada de luz natural... y siempre dependiendo de aspectos como el color del suelo, el color base elegido para los muebles, y el espacio libre de paredes que éstos dejarán a la vista.

 

¿Qué colores son los más apropiados para un dormitorio juvenil?


A esta edad es difícil poder influenciar en sus decisiones, pero si tienes la posibilidad de que se plantee al menos un color alternativo, te vendrá bien conocer las cualidades de cada uno de ellos, según la psicología del color.

Según esta teoría, algunos colores como los naranjas son adecuados para zonas de trabajo o estudio, porque fomentan la imaginación. Los azules ayudan a la evasión, los verdes transmiten tranquilidad, y por ello son muy indicados para habitaciones juveniles.

Aunque también podemos buscar colores o tonos acogedores, como los marrones o tonos de maderas naturales combinados con el blanco.


La combinación de dos colores antagónicos, como el blanco y el negro, incluso utilizando tonalidades de gris, también son muy adecuados para este espacio.



Si buscas algo de color, puedes sustituir uno de estos colores por otro más radiante, como el azul eléctrico:


O jugar con blancos, marrones chocolates, capuchinos y maderas con mucha textura...



 También el color rojo, alegre y vivo, combina muy bien con estos dos colores.



El rojo y el amarillo, así como los naranjas de tonalidades vivas, transmiten positivismo y diversión, de modo que habrá que tener en cuenta donde queremos introducirlos, para conseguir un espacio equilibrado, que es lo que al final estamos tratando de hacer, siguiendo estas pausas.



Evidentemente, todos estos consejos son muy generales, y habría que matizarlos de acuerdo a cada persona. Por lo que nadie mejor que tú, que conoces muy bien a tu hij@, sabrá como aplicarlos con más acierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario