¿Qué color elegir para una habitación infantil?

En este post abordaré las características principales de los colores, lo que significan o transmiten.
De esta manera, y sea cual sea el criterio que utilices para tomar tu decisión final, te ayudaré, si no a elegir el color definitivo, sí a descartar aquel o aquellos que no te convienen ni a ti, ni a tu hijo.

¿Vamos allá? :)



Elegir el color del mobiliario para la habitación infantil de tu hijo o hija, puede ser una tarea difícil de abordar, si no dipones de ningún tipo de criterio que te ayude a filtrar, y finalmente a decidirte por uno u otro color en concreto.



Las hay que tomáis la decisión sencillamente por la afinidad que tenéis con determinado color. Otras lo hacéis guiándoos por sensaciones, otras por otros criterios más prácticos... Y todas las decisiones son igual de válidas, si al final el resultado es que deseábais.

En este post te ayudaré a crearte un criterio de selección basado en las características principales que la psicología dota a cada color. Es decir, sabrás, según la personalidad de tu hijo o hija, qué colores serán los más adecuados para utilizar en el mobiliario de su habitación infantil.



El color rosa en el dormitorio infantil


Es un color elegante muy asociado a las características femeninas. Este color tiene efectos relajantes y transmite calma, afecto, ternura. Proporciona energía y suaviza el carácter, tendiendo hacia la dulzura y la delicadeza.

En dormitorios infantiles para niñas, los tonos más utilizados son el rosa palo y el fucsia, mientras que en habitaciones infantiles para niños, el color coral cada vez se utiliza más, combinado principalmente con tonos verdes y azules.



El color azul en el dormitorio infantil


También es un color relajante que además tiene la particularidad de que ayuda a conciliar el sueño, por lo que es un color muy adecuado en dormitorios para peques.
Transmite seguridad, afecto y armonía. Está asociado con la fuerza física. Quizás por ello siempre se ha asociado a habitaciones infantiles para chicos. Aunque en determinados tonos, y combinados con colores dulces y suaves, se vienen utilizando mucho en habitaciones infantiles femeninas.


El color naranja en el dormitorio infantil


Es un color alegre, que aporta vitalidad, positivismo y ayuda a combatir estados de decaimiento y negatividad. Estimula la creatividad del niño, quizás por ello es un color muy adecuado para zonas de estudio. Lo ideal es compensar su uso con tonos más neutros, o incluso duros, como el gris pizarra.





El color rojo en el dormitorio infantil

Es el color de la pasión, pero también de la agresividad. Estimula la energía vital, y, como todos los colores fuertes, su uso debe ser moderado en la habitación de niños muy activos.


El color amarillo en la habitación infantil


Es el color que mejor refleja la luz natural y amplía visualmente el espacio. Es el color del optimismo y estimula la capacidad intelectual. Muy indicado para levantar el ánimo y la creatividad, como el naranja.



El color verde en la habitación infantil

El color de la naturaleza, de la esperanza. Transmite seguridad y ayuda al equilibrio emocional. Debe utilizarse en habitaciones infantiles con abundante luz natural, y en tonalidades preferiblemente definidas.




El color morado en el dormitorio infantil

Tiene dotes de calma, de ayuda al autocontrol y de aumentar la capacidad intelectual.
En cualquiera de sus tonalidades más utilizadas, lila, violeta, malva o mora, se asocian con la parte femenina. Aunque, al igual que ocurre con el rosa, en determinados tonos se utiliza cada vez más en dormitorios infantiles para niño. Por ejemplo, en tonos lila oscuros.



El color gris en el dormitorio infantil

Aporta seguridad y serenidad. Aunque sin combinar, puede crear ambientes aburridos y faltos de estímulos emocionales.

Al ser un color neutro, cada vez es más utilizado para combinar con otros colores, porque no influye en las características de los demás colores.



El color blanco en el dormitorio infantil


El color más neutro, aporta serenidad, pureza y unifica. Deja que el resto de colores destaque, y por ello es el color más utilizado para el mobiliario infantil, tanto sólo como en combinación.

Otros colores neutros, cada vez más utilizados, son los tonos tierras, beige, capuchino, que junto con los de madera natural, aportan calidez y quietud, por lo que es aconsejable añadir en la decoración algún otro color complementario más alegre, que evite que como resultado tengamos una habitación insípida y aburrida.

Recuerda que son niños, y que ¡sólo lo son una vez en la vida!. Si no pones algo de color en su habitación durante su niñez, entonces ¿cuando lo harás?...


Después de haberte leído este post, espero que hayas sacado algo en claro. Si no algo concluyente, al menos que sí te haya servido, aunque sea sólo un poquito, como ayuda cuando tengas que tomar la decisión.



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