Cómo saber qué dormitorio juvenil me conviene

Cuando llega la hora de comprar el dormitorio juvenil para tu hijo, lo primero en lo que piensas es que sea una habitación muy bonita, con mucho espacio donde poder guardar ropa y todos esos objetos que ya no sabes ni donde poner. ¡Y es que la falta de espacio parece un problema que no acabamos nunca de resolver en casa!

Sin embargo, aparte de estos aspectos fundamentales, no puedes dejar de lado otros tan o más importantes como que el dormitorio funcione a nivel práctico, que te ofrezca una buena durabilidad, pero sobre todo que sean muebles adecuados y seguros para tu hijo.

Veamos pues, qué debes tener en cuenta para saber qué tipo de mobiliario te conviene.



Muebles que funcionen dentro de un espacio


Una habitación juvenil o infantil, ha de ser práctica y cómoda de usar para tu hij@... Y para ti, que también vas a disfrutar de sus ventajas... o sufrir sus desventajas si no has sabido seleccionar el tipo de mobiliario adecuado.

Si, cuando vas a elegir su dormitorio, te encuentras con una serie de limitaciones importantes para aprovechar al máximo el espacio del que dispones... estás ante un mal comienzo.

¿Por qué no poder aprovechar hasta el último centímetro del hueco que tienes para el armario? ¿Por qué razón tu hij@ no puede tener una mesa de estudio tan grande como necesita, si además el espacio lo permite?... O ¿por qué tú no puedes elegir el número de cajones que quieres que tenga su cama compacta, y así poder ordenar la ropa y los objetos según te plazca?


Si ya, de entrada, tienes que renunciar a algo tan básico como el poder aprovechar al milímetro cada uno de los espacios que tienes disponibles en la habitación, no deberías si quiera plantearte la elección de ese mobiliario.

Poder elegir cualquier tamaño de armario, estantería o mesa de estudio, e incluso que te lo hagan a la medida exacta por un poco más, debe ser primordial para poder aprovechar el espacio disponible y que no queden rincones muertos en la habitación, que además de resultar poco prácticos, evitan que se cree un ambiente limpio, ordenado y con los espacios bien definidos. Eso es un mueble que funciona dentro de un espacio: Aquel que se adapta al mismo y no al revés.


Acabados que aporten seguridad a tu hijo

No puedes pasar por alto otro aspecto importante como la seguridad del usuario de estos muebles. Y más, cuando estamos hablando de niños. De modo que no puedes escatimar en aquellos acabados que aportan más seguridad al uso del mobiliario por parte de tu hijo.

Evita aquellos modelos de cama que no dispongan de esquinas redondeadas. Los niños van corriendo por la habitación y en cualquier momento pueden caerse y golpearse en uno de estas esquinas.



Fíjate también en las partes por las que el niño accederá a la cama, para tumbarse sobre el colchón. Si estos elementos no están terminados con postformado (de acabado romo), tu hijo acabará seguramente con rozaduras en el cuerpo, porque al subir y bajar tendrá contacto directo con ellas.


Herrajes que aporten valor y durabilidad al mueble


Esta es la parte que no se vé. No toda al menos. Aunque deberías poder comprobarla en la tienda donde vayas a adquirir el dormitorio para tu hijo.

Los herrajes deben estar pensados para que duren y le aporten más durabilidad también al mueble. Por ello, debes evitar elegir un mobiliario que use plástico en  algún componente del herraje, para ensamblar las piezas. Así evitarás que el mueble acabe desencajándose en muy poco tiempo. 


Los niños saltan sobre la cama cuando son pequeños, pero también cuando no lo son tanto y ya tienen un peso considerable. Y el mueble ha de estar preparado para resistir estas fricciones y movimientos.

Otro aspecto que debes tener en cuenta es, por ejemplo en armarios, que las puertas de éste tengan un número de bisagras adecuadas a su peso y tamaño. Si no, en poco tiempo acabarán descolgándose y estropeando además los costados del armario.



En cuanto a acabados, dígamos extra, deberíamos poder elegir que estas bisagras dispongan de freno de serie. Esto aportará por un lado seguridad al mueble, evitando que tu hijo se pise los dedos al cerrar el armario. También durabilidad, puesto que evitará que se dén portazos y que el armario se resienta a las primeras de cambio.

Menos importante, pero también a tener en cuenta, es que el sistema de freno en las bisagras, lleve también incluído el autocierre. Ya que, como siempre vamos con prisas, esto evitará que el armario se quede con las puertas a medio cerrar.

Los muebles de calidad llevan este tipo de herrajes para puertas de serie, sin necesidad de abonar un precio extra por ello. 

Si el tipo de mueble que estás viendo no tiene la opción de poder elegir este tipo de bisagras, deberás contemplar todos estos incovenientes con los que te encontrarás en breve. Y es muy probable que te arrepientas de ello.

Tú verás si te conviene ahorrarte un poco de dinero, y quizás verte en poco tiempo en la obligación de cambiártelo, porque no tomaste la decisión adecuada en su día. 


Si quieres profundizar más en estos aspectos, te vendrá bien leerte también este artículo: Cómo reconocer la calidad de un dormitorio para niños



No hay comentarios:

Publicar un comentario