El dormitorio de Laura y David


Precisamente uno de esos errores es venir a tienda con una idea fija, por ejemplo, de cómo han de ir los muebles distribuidos dentro de la habitación. Afortunadamente Laura y David variaron su punto de vista inicial, gracias a nuestro servicio de Diseño en 3D, donde pudieron ver las ventajas de cambiar de idea.




A través de un largo pasillo, donde se ubica el armario empotrado de la habitación, se accede a la habitación que la pareja quería amueblar. La llegada de un nuevo miembro de la familia les creó la necesidad de tener que incluir un armario más dentro de la habitación, de modo que ellos pensaron en ubicar un armario de rincón en la esquina derecha, según se accede al interior del cuarto.

La intención era que el armario, al ser la pieza más alta y voluminosa, quedara "escondido" al entrar a la habitación. Y no era mala idea, aunque el costado del armario prolongaba el, ya de por sí, largo pasillo de acceso al dormitorio.

A mí, como cliente de cualquier otro negocio, cuando me dispongo a comprar algo, me gusta que me informen de todas las posibilidades de las que dispongo, para poder valorar la que más me interesa antes de tomar la decisión definitiva. Y eso es lo que hago yo con mis clientes. 

Aunque mis clientes no me lo pidan yo les proyecto en 3 dimensiones todas las distribuciones de mobiliario posibles, dentro del espacio de la habitación que quieren amueblar. Así, nunca se quedan con la duda de si han elegido la mejor opción o no.

Distribución 1: La idea inicial del cliente



Tal y como he dicho antes, Laura y David tenían claro la ubicación inicial del armario de rincón en la esquina derecha, según se entra a la habitación. Y que la cama, al tratarse de un niño todavía pequeño, no debía ser muy alta, por lo que desde el principio ésta iba a ser una cama de altura tradicional. Por tanto, descartamos las camas compactas y nos centramos en las cama nido o camas con cabezal.



El largo de la cama iría pegado a la pared enfrentada a la puerta de entrada, por lo que el espacio para el cabezal sería el que quedaba entre el pilar y la izquierda de éste. Para esta primera distribución dispuse un cabezal con bañera y una mesita de noche.


Para aprovechar el espacio sobre el cabezal de la cama, elegí dos módulos de colgar idénticos en tamaño, cerrados con puertas para mantener el orden en el espacio, que sirvieran para guardar tanto ropa, como papeles y otros objetos de la zona de estudio.

La mesa de estudio, al ir ubicada en el mismo acceso a la habitación, tenía que ser abatible. Para ello usaríamos una encimera sujetada a pared con bisagras plegables, que les permitiera plegar la mesa mientras no estuviera utilizándose, y así dejar libre el acceso al armario y a la zona de descanso.

Distribución 2: Idea inicial del cliente, modificando la zona de estudio






Como la ubicación de la mesa de estudio no era la ideal, porque impedía la libre circulación por dentro de la habitación, y existía una solución a este inconveniente, les propuse sacrificar la mesilla de noche, y prolongar una mesa de estudio a medida, que ocupara toda la pared libre que quedaba desde el rincón de la izquierda hasta el armario.




Con esta opción, aumentábamos la encimera de la mesa de estudio, y aunque eliminábamos la mesita de noche, a cambio podíamos poner un arcón zapatero bajo la nueva mesa de estudio, ya que el espacio lo permitía, e incluso podíamos poner un par de cajones grandes bajo la cama, para ganar en capacidad de almacenaje.




Esta segunda distribución era mucho más ventajosa que la inicial en todos los aspectos, pero yo todavía no tenía claro que fuera la ideal. De modo que me puse a trabajar en la que, al final, Laura Y David acabarían eligiendo.

Distribución 3: La distribución ideal

Lo primero que pensé fue en cambiar de lugar el armario de rincón, rompiendo así con la única idea inamovible que parecían tener Laura y David. Así, lo situé en el lugar donde en principio iba el cabezal de la cama.

En esta nueva distribución, la cama pasaba a estar con el cabezal enfrentado a la puerta de entrada, dejando el ángulo, a la izquierda del pilar, completamente libre para instalar en él, el armario de rincón.




Este cambio, no sólo nos permitía ampliar el ancho total del armario, sino que, además, nos ofrecía espacio más que suficiente para crear una zona de estudio digna, donde poder sentarse y estudiar cómodamente, gracias a una superficie de trabajo aceptable.


Demarqué esta zona, destinada al estudio, con un par de módulos de colgar cerrados con puertas, que mantuvieran a raya papeles, libros y documentos. Como el espacio lo permitía, decidí poner cada uno de estos módulos, de distinto tamaño y disponerlos en L, quedando así instalados uno apoyado sobre el otro.


Con todos estos cambios, además, volvimos a poder contar con una mesilla de noche para guardar ropa interior, junto a la cama, que finalmente se instaló con un amplio arcón donde poder almacenar mantas, edredones y otros objetos de dimensiones grandes.


Como véis, la habitación quedó muy bien aprovechada y equilibrada, gracias, también, a la elección de colores. Una combinación de dos tonos tierra distintos, que aportan movimiento al conjunto, con un color madera natural, como base.

No hay comentarios:

Publicar un comentario