De habitación infantil a juvenil

Se hacen mayores y sus necesidades van cambiando. Por ello, debemos adaptar el espacio a estas circunstancias. En este artículo, te muestro uno de los proyectos en el que buscamos un cambio que hiciera que la habitación funcionara de mejor manera según las nuevas necesidades de un niño que en unos pocos años, entrara ya en la adolescencia.



La habitación, además de contar con muy poco espacio, estaba amueblada con una cama con mesita de noche, una mesa de estudio y una librería

ANTES

El primer problema que existía en la habitación era que la cama se comía mucho espacio, ahogando el paso entre ella y el armario empotrado. Además, reducía mucho la movilidad del niño cuando estaba sentado en la mesa de estudio.

La mesa de estudio, de medidas estándar, no aprovechaba bien el espacio que existía, dejando algunos centímetros perdidos a ambos lados de la misma. Además, no disponía del espacio libre necesario para que el niño pudiera estudiar con comodidad. 

Al otro lado del pilar, que rompía esta pared, existía una librería de almacenamiento para libros, pero que al ser también de medidas estándar, dejaba espacio vacíos sin aprovechar.

SOLUCIÓN


Evidentemente, no podíamos prescindir de ninguno de los 3 espacios con los que contaba la habitación: La zona de descanso debía contar con una cama de 1 cuerpo para el niño, la zona de estudio debía tener una mesa que dispusiera de una superficie de trabajo que ofreciera un amplio espacio para ubicar el ordenador y libros, y además debíamos mantener una zona de almacenaje, con estantes para archivar libros y carpetas.

DESPUÉS

Sustituyendo la cama nido que existía, por una cama abatible, solucionábamos dos problemas al mismo tiempo: Por un lado, la estrecha zona de paso que existía antes entre la cama y el armario empotrado, quedaba mucho más amplia, pudiendo circular durante el día por dentro de la habitación sin dificultad.

Por otro lado, al mantener la cama cerrada durante las horas de estudio, el niño podría moverse con comodidad y estudiar sin estrecheces en la mesa de estudio, que hicimos a medida, incrustando el pilar dentro de la encimera, que ahora llegaría de lado a lado, desde la pared de la ventana hasta el lateral del armario empotrado.

RESULTADO 

La cama abatible únicamente ocupa espacio durante la noche, cuando no se necesita utilizar la zona de estudio.


Durante el día, una vez cerrada, podemos disfrutar de mucho más espacio libre en la habitación.


En cuanto a la zona de estudio, ahora ya no quedan espacios perdidos, aprovechando todo el espacio disponible, al haber incrustado el pilar dentro de la encimera de la mesa, y mantenemos espacio de almacenaje sobre ella, con estantes de pared y un módulo cerrado con puerta, que ayudará al niño a mantener el orden en esa zona.

Muchísimas gracias a Raquel, por enviarme las fotografías, a pesar de las dificultades que tuvo para hacerlas debido a las dimensiones tan reducidas de la habitación.

Espero que estéis satisfechos con el resultado y que el niño le saque el máximo partido a su nuevo dormitorio juvenil.


No hay comentarios:

Publicar un comentario