La habitación juvenil de Amara


El dormitorio juvenil de Amara contaba con una pared irregular que limitaba la distribución de los muebles en su interior. Los requisitos de Miguel, su papá, es que la cama tuviera capacidad de almacenaje, que hubiera una zona de estudio en su habitación y que añadiéramos un armario complementario, además del armario empotrado que ya tenía la habitación.






Lo primero que hicimos fue buscar la mejor distribución posible del espacio, teniendo en cuenta que el armario de 4 puertas que íbamos a añadir era un condición inegociable por parte de Miguel.


Reservamos la pared izquierda del dormitorio juvenil para instalar en el armario, y después pasamos a distribuir la pared frontal para ubicar en ella la cama y una mesa de estudio.

La pared a falsa escuadra donde está ubicada la ventana nos impedía contar con una mesa de estudio de dimensiones prácticas, ya que el espacio que dejaba libre la cama no era suficiente para sentarse en ella cómodamente.


Finalmente optamos por invertir la posición de cama y mesa estudio, y decidimos renunciar a cajones en la parte inferior de la cama (debido a la imposibilidad de abrirlos por culpa de la columna existente), e instalar una cama con arcón abatible que nos ofrecía el mismo espacio de almacenaje que una cama nido.



Convertimos el ángulo irregular en un ángulo a 90 grados e instalamos pegada a la ventana la cama, dejando el espacio más cercano al armario empotrado de la habitación, la zona dedicada a estudio. De este modo, Amara cuenta con una mesa de estudio amplia, enfrentada a la luz natural y el espacio necesario para sentarse y acceder al interior del armario se ha unificado, optimizando al máximo los metros de esta complicada habitación.



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